El coronavirus obligó a cancelar bodas, cumpleaños y demás sociales

Muchas empresas de organización de eventos están estos días saturadas y no porque se les acumulen las celebraciones. Al contrario. El trabajo es por la cancelación de esos eventos que tenían contratados.

De acuerdo a lo establecido por la dirección de alcoholes en el municipio a cargo Hiram Uriel Torres Manzano el llamamiento a la responsabilidad de las personas y recomendación de que se evite la vida social, así como la reunión de muchas personas, hizo que empresas y particulares comenzar a posponer o anular ceremonias y fiestas por el riesgo de contagio del Coronavirus.

Ahora ya han quedado prohibidos, primero por la recomendación de la Secretaria de Salud en el Estado (SST) y posteriormente por el área legal de la Secretaria de Finanzas también del Gobierno Estatal.

La rápida propagación del COVID-19, está obligando a las parejas que se iban a casar en las próximas semanas a dar de baja de forma provisional todos los servicios contratados para ese día y a intentar cuadrar una nueva fecha.

“No hay permisos para ningún eventos social, deportivo, o cultural y los entregados deberán de posponerse” estableció el funcionario.

De esta forma, inicia un proceso de tregua y cuarentena social en lo referente a eventos familiares sobre todo.

Se avecina pleitos legales por cancelación de eventos

El Grupo Cívico Tamaulipeco A.C. se declaró atento a los problemas legales que se pudieran avecinar ante la cancelación de los eventos sociales que se tenían pactados antes de la declaración de emergencia sanitaria impuesta por el estado como resultado del Covid – 19 entre ciudadanos y propietarios de salones sociales.

Irma Trejo Córdova Dirigente del Grupo Cívico Tamaulipeco señalo lo anterior luego de que algunos de los propietarios de estos establecimientos y organizadores de bodas, quinceañeras, cumpleaños y demás eventos sociales con la población no se hacen responsables de las consecuencias que origina la cancelación de los eventos pactados.

Señalo que hay un contrato firmado entre ambas partes y en cada clausura existe una razón sustentaba para cancelarlos con responsabilidad para ambas partes.

Una de ellas se denomina por “Causas de fuerza mayor” que sustenta una indemnización correcta y justa para ambas partes que lamentablemente no está siendo respetada sobre todo los organizadores o propietarios de estos salones.

“Ya de hecho hemos recibido la solicitud de apoyo de algunas personas que adelantaron o pagaron en su totalidad los gastos del eventos con mucha antelación y ahora ya no se les quiere regresar nada, eso no es justo, y la idea es evitar demandas y juicios onerosos” afirmo.

Ramón Mendoza

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