CRONICAS POLITICAS

Irving Barrios Mojica sufre en silencio

     Por Alberto Guerra Salazar

CIUDAD VICTORIA, (ASI).— Los tamaulipecos nos preguntamos ¿qué tiene que ocurrir para que el gobierno federal se decida a intervenir en nuestro Estado y detener la acción destructiva del Gobernador Francisco García Cabeza de Vaca?

No existe en Tamaulipas la separación de poderes, no hay equilibrios ni controles ni contrapesos. El poder legislativo, donde manda el PAN, está convertido en una tapadera de los abusos y excesos del poder ejecutivo.

Ayer, el propio Presidente de la República Andrés Manuel López Obrador, reveló ante la prensa nacional, que Cabeza de Vaca y otros tres mandatarios estatales no cumplen puntualmente con la tarea de combatir la inseguridad pública.

También ayer, el gobierno estadounidense actualizó la alerta dirigida a sus ciudadanos, para que no viajen a Tamaulipas y otras entidades mexicanas, por los peligros de ser secuestrados, asesinados, violados. Sigue existiendo extrema violencia.

El noticiero estelar de Televisa subió a redes sociales el segmento donde se denuncia la fabricación de delitos contra el que era comisario general de la Policía Federal, en 2008, Javier Herrera Valles, quien permaneció preso tres años, como represalia por haber denunciado ante el Presidente Felipe Calderón, la colusión de Genaro García Luna, con los delincuentes.

Para armar el andamiaje jurídico ficticio y acabar con la carrera de Herrera Valles y hundirlo en la cárcel, Genaro García Luna ordenó que lo hicieran funcionarios de la PGR de la época, especialmente Irving Barrios Mojica, que era jefe de departamento.

Irving Barrios Mojica se especializó en esa dependencia en empapelar artificiosamente a políticos y funcionarios, para cumplir venganzas políticas. Su caso estelar fue el michoacanazo, que le dio celebridad nacional.

Barrios le fue impuesto en 2016 a Cabeza de Vaca seguramente por Felipe Calderón o el que fue su secretario particular Roberto Gil Zuarth, como procurador general de justicia de Tamaulipas, convertida en fiscalía general.

Este funcionario chilango sigue practicando en Tamaulipas su ejercicio perverso de fabricarles delitos a quienes le ordenan sus jefes, siendo los casos más espectaculares los de Eugenio Hernández Flores, los seis periodistas de Nuevo Laredo y el tío de Carlos Cantúrosas Villarreal, el presidente municipal de San Carlos, el señor Biasi de Matamoros, Pablo Zárate Juárez, notarios públicos…

En materia de finanzas, el gobierno de Cabeza de Vaca también es un fracaso fenomenal. A pesar de ejercer cada año presupuestos de más de 50 mil millones de pesos, no ha hecho obra pública relevante en tres años, en ninguno de los 43 municipios.

La deuda pública ha crecido a un ritmo más vertiginoso que con ningún otro Gobernador, incluido Egidio Torre. El gobierno tiene declarada una tácita quiebra técnica, pues no paga a proveedores ni acepta facturas por servicios prestados, canceló las posadas, redujo compensaciones y despidió en las últimas semanas, a otros cientos de trabajadores suyos.

El humor social del que hablaba Enrique Peña Nieto para referirse al estado de ánimo de la gente, es agrio, de gran irritación, por un entorno desastroso, de fracasos, con ciudades de servicios públicos deficientes y presidentes municipales igual de decepcionantes.

En el colmo del cinismo, Cabeza de Vaca presume con las mentiras descaradas que Tamaulipas va muy bien, que atiende las 24 horas del día los asuntos de seguridad pública, y que es ejemplo nacional en materia de fortaleza económica.

Si el gobierno de Tamaulipas no puede o no quiere hacer su tarea en seguridad, si hay escamoteo del dinero público, si no hay obra relevante, si hay atorón económico, si se esconden en oficinas públicas cómplices de Genaro García Luna, ¿qué espera el gobierno federal para venir a limpiar la casa?

No contento con tener al Estado patas para arriba, Cabeza se hizo aumentar en el Congreso local, el sueldo de manera escandalosa pues desde enero cobrará hasta 168 mil 672 pesos y 23 centavos, sin contar la caja chica, gastos de representación, viáticos.

Los miembros del Gabinete tampoco conocen la austeridad pues cobrarán mensualmente 152 mil 986 pesos, a pesar de que si estuvieran empleados en empresas particulares, ya los hubieran corrido a patadas, por ineptos, irresponsables, incumplidos y perezosos.

Con estos fabulosos sueldos, los funcionarios tamaulipecos violan la ley federal que prohíbe que nadie gane más sueldo que el Presidente de la República, que será de 111 mil 990 pesos a partir de enero de 2020.

Por cierto, el Presidente anunció que la comisión nacional de salarios mínimos aprobó un aumento del 20 por ciento en el territorio nacional, excepto en la frontera norte, donde será de 5 por ciento, lo que equivale a un precedente no visto en décadas.

El salario mínimo siempre fue castigado por el gobierno, la CTM y los empresarios, pues crecía a un ritmo de tortuga, dizque para alentar inversiones, aunque redundaba en ingresos precarios a los trabajadores asalariados.

En enero 2020, el salario mínimo general será de 123 pesos y 22 centavos, y en la frontera, de 185 pesos y 56 centavos, lo que hace justicia al esfuerzo de los trabajadores.

Anteriormente, el salario mínimo era el equivalente, o menos, a la tasa de inflación. El incremento autorizado es por un 20 por ciento, y el nivel de inflación es de 3 por ciento. De ese tamaño es la diferencia.

A propósito de pesos y centavos, la bancada de MORENA en la cámara federal de diputados presentó una iniciativa para desincorporar y vender las residencias oficiales y casas de gobierno, por estimar que son suntuosas, innecesarias y de mantenimiento muy costoso.

Quieren los diputados de ese partido, que el dinero resultante de las ventas, se emplee en equipamiento de hospitales públicos, pues algunos están para dar lástima, como en Tamaulipas, por abandono y falta de mantenimiento.

El Gobernador Cabeza de Vaca no usa la casa de gobierno como hogar particular pues por motivos de seguridad, pernocta en lugares diferentes, cuando está en Ciudad Victoria.

En Nuevo León, el Gobernador independiente Jaime Rodríguez Calderón canceló desde su asunción, el pago mensual de 400 mil pesos por el arrendamiento de la casa del Gobernador y siguió viviendo en su casa particular.

Jaime tiene, como Cabeza de Vaca, récord nacional de ausencias en las reuniones periódicas de evaluaciones del tema de seguridad pública, y lo justificó con la peregrina explicación de que asistir a esas juntas de trabajo no hace disminuir la delincuencia.

Tiene suerte este Bronco reynero, pues su proceso de destitución en el Congreso local, por delitos electorales, se pospuso hasta enero 2020, por cualquier motivo.

En Nuevo Laredo, el Secretario federal de Turismo Miguel Torruco dio el banderazo de arranque al operativo vacacional de invierno, en una ceremonia donde Irving Barrios Mojica muestra un rostro contrito, triste, cargado de incertidumbre, así como con ñáñaras.

Algunos diputados locales anunciaron que se convertirán en guardianes de los miles de paisanos que cruzarán los puentes internacionales, para impedir que sean basculeados por uniformados de cualquier dependencia gubernamental.

Ojalá no caigan en la tentación de embolsarse ellos mismos, billetes verdes peregrinos.

En Tampico, hasta los patrulleros de tránsito ponen en ridículo al presidente municipal Jesús Nader, pues destruyeron un vehículo oficial al pasarse una señal de alto. Hubo dos heridos y ni modo de echarles la culpa pues hay muchos testigos.

En Río Bravo, otra patrulla pero de la policía federal, provocó un accidente donde un niño resultó lastimado.

Cumple años Genaro Quijano Fernández, el médico Rodolfo Ramos Treviño y Gerardo Adame.

Luto en el hogar de Josefina Cervantes Luévano, viuda de Francisco Fernández Serrano, por el fallecimiento de su hermano Domingo, en Nuevo Laredo.

Correo electrónico: albertoguerra65@hotmail.com

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