COLUMNA SENCILLITO

Hablando al chile

Por ALBERTO RODRIGUEZ ROMERO

Recuerdo los inicios de las redes sociales, todo era novedad, conocer gente, encontrar amigos, compartir experiencias y hasta acortar distancias territoriales.

Fue un maravilloso comienzo hasta que mentes diabólicas empezaron a hacer mal usos de nuestros datos, hasta que se politizaron y finalmente aprendimos a desfogar nuestras cóleras… y de manera irresponsable.

México se caracterizó a través de los siglos en un Estado donde la violación a los derechos humanos era constante, aunque en la Constitución se protegían las garantías constitucionales desde la de 1824, la realidad es que éstas eran pisoteadas por las mismas autoridades y no había quien fuera su contrapeso.

En junio de 2011 se hicieron otras de las grandes reformas a la Constitución, donde los Derechos Humanos ya toman un papel preponderante y avala la misma Constitución las instituciones encargadas de velar por protegerlos de los abusos de las autoridades.

Sin embargo, las redes sociales no entraron en ello, hicimos garras a políticos y pretendieron en un momento tratar de impedirlo proponiendo que fueran delitos penales el acusarlos, denunciarlos, denostarlos e insultarlos a los pobrecitos funcionarios. Por supuesto que no procedió, la Comisión Nacional de los Derechos Humanos interpuso una Acción de Inconstitucionalidad y se desecharon.

Sin embargo, los manejos de la política y las acciones de injusticia que prevalecen establecieron las redes sociales como válvulas de escape a la sociedad, donde acusan, juzgan y sentencian a personas sin tener información del tema.

¿Usted se preguntará a qué viene todo esto? El pasado lunes, aprovechando el 9 nadie se mueve, en escuelas de todo el país, incluyendo Tamaulipas desde luego, jovencitas, colocaron mantas en escuelas denunciando abusos y acosos sexuales por parte de maestros.

Tienen razón las jovencitas en denunciar estos actos y por supuesto las instituciones deben iniciar procedimientos de investigación lo mismo que las instituciones de derechos humanos. Nadie debe dudar de que tienen ese derecho a quejarse.

Sin embargo, al no denunciar penalmente todo hace parecer que es un movimiento político orquestado al interior de las escuelas.

Por ejemplo Nuevo Laredo, cinco maestros del CBTIS están ya acusados, juzgados y sentenciados por la sociedad. En las redes sociales son unas bestias, hijos de su… bueno, la pena de muerte no está permitida en México si no ya los hubieran quemado vivos.

Ah caray, hay otras personas que dicen tener autoridad ante la sociedad y castigan sin cuata y sin freno a quien ellos consideran culpables. El gobierno auténtico les llama Grupos Criminales, esos también pueden sancionar hasta con la muerte y la justifican con un cartelito… o con mensajes en las redes.

Esas jóvenes que pusieron su denuncia en cartulinas, los medios de comunicación que les dieron vuelo irresponsablemente sin antes consultarlo con autoridades especialistas en la materia, que publicaron nombres, prácticamente los condenaron.

En Tamaulipas, desde Junio de 2016, tras la detención de una persona, tanto las fiscalías y los medios de comunicación al momento de divulgar la fotografía, están obligados a cubrirle el rostro y sus apellidos completos, esto se debe a una disposición legal estipulada en el Nuevo Sistema Acusatorio, mismo que establece que en todo momento del proceso se debe defender el principio de presunción de inocencia del acusado.

Este tipo de disposiciones es acatada en la mayoría de los países del mundo y respetada por una gran parte de los medios de comunicación, quienes al momento de no cumplirla se hacen acreedores de sanciones.

Por lo regular las entidades de prensa de las corporaciones de policía al momento de distribuir el material de las detenciones, al momento de enviarlos las fotos y apellidos ya se muestran tapados o alterados.

En el artículo 20, apartado B de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos es donde se estipula estos requerimientos para ponderar la presunción de inocencia.

En los que se establece cubrir el rostro y no hacer la divulgación del nombre del sospechoso, sobre todo cuando se trata de un menor de edad, para no entorpecer el termino universal “In dubio pro reo”, lo cual quiere decir en caso de no demostrar.

¿Qué pasó con esas denuncias públicas en escuelas y redes sociales? No hubo debido proceso. Ni habrá porque nadie puso denuncia, hasta el momento.

Las autoridades educativas deben poner atención a esto y escudriñar el origen de intereses que llevaron a poner en riesgo la vida de los maestros. Su vida social, su vida personal, incluso su vida mortal.

Es momento que las autoridades investiguen de a deveras. Esta es una irresponsabilidad maquiavélica. Que repetimos, si fuera cierta, denuncien penalmente y que les apliquen todo el peso de la ley, que en estos casos se equipara a delitos graves, con penas de hasta 30 años de prisión.

En mediación escuchamos constantemente una palabra que es básica, la comunicación asertiva, la cual nos dice que digamos exactamente lo que queremos decir, que no simulemos porque eso ocasiona conflictos.

La única manera de evitar conflictos es… ¡Hablando al chile!

¿Qué opinas?