Festejo laboral

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Alejandro de Anda

CLAROSCURO

“El horizonte es negro, la tempestad amenaza; trabajemos. Este es el único remedio para el mal del siglo”. André Maurois.

LO CLARO. La interacción que las instituciones consulares norteamericanas mantienen con los distintos actores del desarrollo de nuestro país, permite no solo aprovechar la buena vecindad y el enorme vínculo político-económico que nos une.

Además, fortalece la visión de futuro de nuestra globalizada sociedad donde la interdependencia económica con el mundo obliga a adecuar el idioma, costumbres e incluso los alcances en materia educativa.

De este modo, el consulado norteamericano recién llevó a cabo un encuentro fructífero con autoridades de la máxima casa de estudios del noreste del país, la Universidad Autónoma de Tamaulipas; tendiente a ponderar las muchas cosas que unen a los estudiantes, docentes y la academia en general con el intercambio comercial, de investigación y profesionalización con el vecino país del norte.

Intercambios estudiantiles, proyectos de investigación de interés común son algunas de las muchas materias que fortalecen la comunicación entre la academia y el gobierno norteamericano.

LO CLAROSCURO. Hay muchos temas en la agenda de la nación, donde la política absorbe los espacios de la conciencia colectiva.

Dejemos esa opinión a quienes sí le entienden.

La lucha libre es igual de seria… y hasta más.

El reciente día festivo, es conmemoración a la histórica fecha en que se dignifica a la fuente de ingresos de cada mujer y hombre que consagran parte de su vida al trabajo, en pos de generar mejores familias.

Apenas desde 1889 –un día 1º de mayo- comenzó a vindicarse como fecha cívica, el día del trabajo en el mundo.

Nuestro país lo observa desde 1913; a pesar de ser la actividad más remota en la vida del hombre tras ser expulsado del Edén, en vías de procurarse el sustento con el sudor de la frente.

Y de aquella fecha a hoy, la mujer conserva un estratégico papel preponderante –más allá de la manzana-.

Desde hace diez años, con datos específicos en las cifras que INEGI mantiene en su censo 2010-2020, aquella surge y despliega una enorme presencia dentro del espectro de población económicamente activa PEA en México, lugar que nos ocupa.

Hay muchos datos que destacan y nos gratifican la conciencia de saber que no solo la incierta economía avanza, sino que avizora una mejor integración colectiva hacia la aportación entre todos, de un mejor país; donde las contribuciones por la mano de obra ocupada –impuestos- serán observados junto con su aplicación. Y tendremos certeza que apoyarán al crecimiento de las ciudades, como las conocemos en otras latitudes.

Bien. En los años 80’s, la PEA era de 20 millones de personas, respecto a un padrón de 75 millones de habitantes. De esos 20 millones que trabajaban en cualquier actividad, menos de la mitad contribuía al gasto público.

Es decir, esa mitad trabajaba en la informalidad y el resto pagaba impuestos.

En otros términos, el país vivía del petróleo. Palabras más, menos.

En 2020 además del incremento salarial de más del 51% en términos reales al conocido ‘salario mínimo’, la PEA respecto a un padrón de habitantes de 128 millones, se situaría en 56 millones de trabajadores en activo. Donde 21.7 corresponde al género femenino.

Hoy el porcentaje de contribución de la masa salarial al PIB es del 26%

Sí, la pandemia contrajo las cifras que disparaban la mano de obra productiva y mandó a la calle al menos a 1.7 millones en solo un año, donde 1.1 millones, son mujeres.

Sin embargo, alienta y son signos positivos el avance en materia de dignificación, tecnificación, preparación e inclusión de la clase trabajadora.

El descontento social que existiría merced a la calificación al salario mínimo, ha cambiado su percepción y son otros los factores que motivan e impulsan a la preparación continua del trabajador en este nuevo mundo competitivo.

Comenzando con que las marchas y desfiles ahora son por internet (marcha en modo home office). Quién sabe que depare a este nuevo mundo laboral.

COLOFÓN: Hay mucho que festejar respecto a la dignificación laboral y la esperanza de crecimiento en todos los ámbitos. A pesar de la pandemia y sobre todo… a pesar de los políticos.

alejandrodeanda@hotmail.com

@deandaalejandro

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