AL VUELO-Calles

202

Por Pegaso
Andaba yo volando allá, por las colonias del sur oriente de la ciudad, porque me habían dicho que Pepe Elías andaba entregando muchas calles pavimentadas con concreto hidráulico.

Y fui a constatar personalmente las afirmaciones de los boletines que escribe con diligencia mi buen amigo Isael Castillo.

Y allí estaban las vialidades, nuevecitas de paquete, con todo y sus luminarias.

En la colonia Voluntad y Trabajo, donde sólo había calles de terracería, podemos ver ahora la huella de un alcalde que sí sabe trabajar.

Fue criticado al principio de su administración por tumbar árboles de la plaza Miguel Hidalgo, pero ahora nadie habla de ello.

Ese jardín público es ahora un espacio mucho más amplio y moderno. Pienso que en un lapso de diez o quince años será un espacio tan arbolado como lo era antes, y quizá mejor, porque los fresnos que había ya se estaban pudriendo y se tenían que sustituir.

Después, en las redes sociales le empezaron a llamar “Pepe Baches”.

Ese calificativo que pretende ser despectivo o reprobatorio se aplica a todos los alcaldes que ha tenido la ciudad desde que se construyó la primera calle con pavimento, porque las condiciones del clima y la falta de presupuesto originan la aparición de los molestos baches.

De esa manera, en trienios anteriores tuvimos un “Serapio Baches”, un “Francisco Baches”, un “Oscar Baches”, etc., etc., etc.

Pero ahora, con la entrega de decenas y decenas de calles pavimentadas con concreto hidráulico, quiero ver que esos mismos detractores le empiecen a llamar ahora “Pepe Calles”.

Yo, como Pegaso pragmático que soy, y porque no tengo pelos en la lengua diré que aún falta mucho por hacer en la ciudad.

Hay colonias cuyas vialidades son intransitables, donde sólo se puede acceder a caballo o en un vehículo 4 x 4.

Pero también sé que no hay presupuesto que alcance para pavimentar con concreto hidráulico, o ya de perdis con asfalto, las más de diez mil calles de terracería que tiene Reynosa, y sé que se hace lo que se puede para alcanzar el mayor número posible de obras.

Como dijera el delegado de PROFEPA, Sergio Guajardo, una calle pavimentada cambia la vida de los vecinos, porque no sólo representa el que los chamacos vayan con los zapatos limpios a la escuela, sino que abona a una mayor seguridad al contar con luminarias, además de brindar plusvalía a los terrenos.

Por eso, aquí tenemos el dicho estilo Pegaso: “Cuando el equino es un obsequio, es innecesario verificar el canino”. (A caballo regalado no se le ve el colmillo).

¿Qué opinas?