Poco, pero playazo se recupera: acuden 29 mil

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Cerca de las 8 horas de la mañana, se percibe un clima muy caluroso en playa de Miramar. Algunas personas aprovechan el momento para asistir a este lugar, para convivir con la familia y con amistades. Todavía se nota poca asistencia de bañistas en el máximo paseo. Al final de día, mejoró, y Protección Civil reporta 29 mil paseantes, cantidad un poco más elevada a comparación de los dos últimos años.

El lugar se ve como cualquier día normal. Vendedores ambulantes se instalan en los lugares donde creen más conveniente que puedan tener una gran venta. Se encuentran a la expectativa ofreciendo sus diferentes productos de artesanías, ropa de la época, así como diversos comestibles.

El ambiente se encuentra muy tranquilo, ingresan unidades particulares, con placas de Tamaulipas, Nuevo León, Estado de México, entre otros, y con ello, algunas camionetas de la Secretaría de Marina, se visualizan en el terreno. Los niños que viajan en los vehículos familiares, de forma asombrada, comienzan a saludar a quienes representan heroísmo y valor.

Como primer informe el secretario del ayuntamiento Armando Montelongo Durán, expresó que los operativos que se planearon, previamente, durante sesiones de cabildo con el personal de seguridad pública, Municipal, Estatal y Federal, había dado inicio para resguardar a todos los jóvenes que arriban al máximo paseo, durante el tradicional playazo, que comenzó a realizarse desde el año 2002.

Precisó que la playa está totalmente segura, con el apoyo de mil 200 elementos, que conforman la  Policía Federal, Estatal, Ejército México y la Secretaría de Marina, que se encargan de efectuar recorridos sobre el bulevar costero y a pie, en el área de arena; pero también en los principales estacionamientos, donde se reúne la mayor cantidad de jóvenes, para consumir  bebidas embriagantes.

Al llegar el medio día, una gran cantidad de jóvenes arriba a las cálidas aguas de Miramar, en donde se puede observar unidades de todo tipo, en su mayoría, portando hieleras de distintos tamaños, donde guardan las bebidas alcohólicas que pretenden tomarse durante el resto del día.

El tiempo transcurre, el alcalde Jaime Turrubiates Solís llega al máximo paseo, en compañía de sus escoltas personales, con la finalidad de verificar los trabajos de cada una de las direcciones del ayuntamiento que tenían la indicación de brindar un buen servicio y buena imagen de este punto turístico.

Después de un largo recorrido por el bulevar costero, se detiene en el centro de mando, mejor conocido como “casa de brujas” donde ya se encuentra el personal de Protección Civil y Turismo, esperándolo.

Tras una corta plática con los funcionarios y servidores públicos, se acerca a los medios de comunicación, para brindar las cifras de la afluencia que se tiene hasta las 14 horas, resaltando que llevan una estadística de 15 mil jóvenes esparcidos por toda la playa, cifra que representa un ligero incremento a comparación del año pasado, a esa misma hora. Cabe destacar que la Dirección de Servicios Públicos, instaló luminarias de LED, en todo el máximo paseo, pero además se colocó una antena de Internet Wi-Fi, cuya señal abarca una gran extensión territorial, esto con el propósito de ofrecer a los turistas algo novedoso durante este año.

Al paso de las horas, el tramo vial de la glorieta de las sirenas, hacia el malecón, se encuentra totalmente lleno. Los conductores se ponen agresivos al tardar tanto tiempo en el tráfico que se generó y sin encontrar un lugar donde estacionarse.

En los estacionamientos que se encuentran muy cercanos al mar, es donde se concentra la afluencia de jóvenes, en su mayoría ingiriendo bebidas embriagantes.

Al no encontrarse el personal de Tránsito cerca, el Ejército Mexicano, se encarga de brindar una mayor fluidez vial. Retira a los vehículos que se encuentran estacionados en doble fila.

Los polimilitares pasan entre las unidades que se encuentran estacionadas, para verificar que todo esté en orden.

Hay una gran cantidad de botellas rotas. Preguntan a los paseantes sobre tanto desorden. Con una mirada de sorpresa, solo mencionan que en un descuido las botellas cayeron de los autos.

Cuando todo parecía normal, comienza la primera riña en la zona sur de la playa, elementos militares intervienen de inmediato para controlar la situación. Logran la detención de un joven quien tiene la cara toda ensangrentada. Al ver que se encontraba en manos de la autoridad, decidió no oponer resistencia y se subió en una de las patrullas. Sin embargo, uno de los implicados en la pelea, decide darse a la fuga. Sin que pasaran muchos minutos, es detenido.

Protección Civil reporta seis riñas más a lo largo de la playa. Los efectos del alcohol comienzan a surtir efecto. El ambiente que empezó muy tranquilo, se torna más agresivo conforme pasa el tiempo. Se llevan a cabo 8 detenciones, quienes son trasladados a las celdas de la Policía Metropolitana en Ciudad Madero

Las últimas cifras emitidas por el comandante Roberto Chávez Ortega, de Protección Civil, son: 29 mil paseantes, 7 mil 600 vehículos, ocho detenidos por riña, 16 lesionados, dos de gravedad, uno al ser atropellado y otro al caer de vehículo en marcha.

Cabe señalar que en el año 2002, se realizó el primer playazo, con 200 mil personas, pero esta afluencia fue disminuyendo.

En el año 2009 ingresaron a Miramar, 77 mil jóvenes; en el año 2010, 22 mil 600; en el 2011, sólo 20 mil; por lo que en este año, finalmente se logró detener la caída de asistencia y además obtuvo un ligero repunte.

Es por ello que las autoridades esperan que para la Semana Santa, se puedan obtener buenos resultados, con el repunte que se tuvo ayer en el playazo.

 

Fuente Milenio

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