Vientos de cambios

SENCILLITO

Por ALBERTO RODRIGUEZ ROMERO

Estuve visitando la hermosa ciudad de Nuevo Laredo en un viaje relámpago, donde pude saludar a grandes amigos, otros me quedaron pendientes, pero el tiempo nunca alcanza para poder verlos a todos.

Llegué justo después de los cambios iniciales en el gobierno municipal, con la salida de un excelente periodista y mejor jefe de prensa, mi amigo Marco Antonio Martínez dejó la dirección de Comunicación Social, tan sólo por un simple detalle que no debió influir, pues su trabajo demostraba que estaba dándolo todo, ser amigo de Carlos Canturosas. El que llega no es periodista, habrá que ver de quién se rodea.

Y aunque quien le pidió su renuncia fue el alcalde Enrique Rivas Ornelas, fue más por una presión externa, muy superior, quien quiere que todo lo que huela a CCR quede fuera del presupuesto municipal.

Se acabaron las concesiones, ya van a empezar los recortes en el Estado de quienes no cumplen con su objetivo para el que fueron recomendados, y en los municipios los enemigos políticos.

Así como salió Marco Antonio, van a salir varios que brincaron del PRI a CCR, la mayoría del equipo del entonces alcalde Ramón Garza Barrios.

En el tema político estatal, al no haber un control y ante la desbandada de priístas a Morena, la preocupación está creciendo en el seno del gobierno estatal, ahí también habrá cambios.

En el tema de seguridad también ya están perfilándose nuevos funcionarios, ya se habla de la salida de la inoperante, guapa eso sí, secretaria de Obras Públicas y también la salida de la tesorera estatal, que es promovida por un asesor defeño, con nombre azteca.

Por cierto, ese grupo ha golpeteado fuertemente a Víctor Sáenz, quien trató de amalgamar criterios en pos de un trabajo de apoyo al gobernador, pero entiende que es momento de poner a cada quien en su lugar, como pasó con el Plan Estatal de Desarrollo, el cual aunque con algunas imprecisiones derivadas de la envidia y apatía de los chilangos, fue publicado en tiempo y forma.

Son muchos los temas en esta columna, pero el fin es tratar de explicar brevemente y sencillito, cómo se acabaron los tiempos de la buena voluntad, y es hora de empezar a aplicarse y poner a jalar a todos.

¿Qué opinas?