¿Quién decide en el PAN?

Jorge Fernández Menéndez

La falta de reflejos del panismo, por lo menos de su dirigencia nacional, ante el caso de la diputada Lucero Sánchez, es asombrosa para un partido que ha estado 12 años en Los Pinos, que ha gobernado estados, que tiene una fuerte presencia legislativa y que conoce perfectamente el funcionamiento de los organismos del Estado.

Lucero no fue separada de su partido cuando se denunció que había visitado a El Chapo ni tampoco cuando salió la información de que había pasado la noche de Año Nuevo con el capo. Fue ella la que decidió renunciar a la bancada del PAN y luego fue traída a declarar a la SEIDO. Incluso así, a los legisladores sinaloenses lo que más les importaba era que se respetara el fuero de la diputada. Y así fue, por eso hoy está en libertad.

En el Partido Acción Nacional fue el expresidente Felipe Calderón el primero que exigió una explicación sobre cómo había llegado Lucero Sánchez a la Cámara de Diputados de Sinaloa, apoyada por el PAN, PRD, PT y PAS. Casi un día después, con la diputada ya declarando en la SEIDO, Ricardo Anaya dijo que comenzaría una investigación interna, pero ni siquiera sabía entonces si sería en la Comisión Anticorrupción de su partido o en la de Honor y Justicia. Hasta allí llegó, al día de hoy, la dirigencia panista. La pregunta es obvia ¿si hace por lo menos año y medio que se sabía de los nexos de esta joven, sin ninguna experiencia política previa, con El Chapo, incluyendo su visita con documentación falsa al penal del Altiplano, qué esperaban en el Partido Acción Nacional para actuar? No era un secreto, las autoridades lo habían hecho público.

Pero no es el único caso donde, pese a los antecedentes de ciertos personajes la dirigencia panista insiste en apoyarlos para que lleguen a cargos de elección popular. En Tamaulipas hay dos notables. El PAN está estudiando apoyar en Ciudad Madero a Joaquín Hernández Correa, nada menos que el hijo de
Joaquín Hernández Galicia, La Quina, el tristemente célebre exdirigente petrolero. ¿El Partido Acción Nacional apoyando los intereses de lo que fue el imperio de La Quina? ¿El PAN haciendo candidatos a los herederos del quinismo?

El candidato a gobernador por el PAN en Tamaulipas será el senador Francisco Javier García Cabeza de Vaca. Poderoso desde la creación de Amigos de Fox, el ahora senador tiene acusaciones en su contra que siempre ha desmentido, pero que están documentadas. En septiembre de 1986, cuando tenía 19 años, fue detenido en McAllen, Texas, por robo de armas. Con él fueron detenidos otros tres hombres. Los tres muerieron cuando comenzaba su carrera política en Reynosa: fueron asesinados en 1998, 1999 y 2000, respectivamente.

El 31 de diciembre de 2004 desapareció su jefe de escoltas, René Izaguirre, su cuerpo apareció cuatro días después, el 3 de enero de 2005. Según una ficha de investigación de la Subprocuraduría de Investigación Especializada en Delincuencia Organizada, entonces a cargo del fallecido José Luis Santiago Vasconcelos, “a Izaguirre lo levantaron tres o cuatro días después de que Cabeza de Vaca se reunió en el Embassy Suite de McAllen, Texas, con dos sujetos que manejaban las finanzas de narcos en Reynosa […] El hecho parece ser producto de una promesa incumplida de Francisco Javier Cabeza de Vaca de que sería determinada banda delictiva (presuntamente el cártel del Golfo) la que nombraría al subdirector de la Policía Municipal de Reynosa”. Santiago Vasconcelos siempre desconfió de Cabeza de Vaca, pero sus acusaciones nunca pudieron trascender en el sexenio de Fox. José Luis murió en el mismo accidente que Juan Camilo Mouriño en 2008.

En el 2005, siendo ya Cabeza de Vaca presidente municipal de Reynosa, otorgó un permiso para que se festejara el Día del Niño en el parque de beisbol Adolfo López Mateos. La celebración fue organizada nada menos que por el cártel del Golfo y además de repartir miles de juguetes, se distribuyeron tarjetas de felicitación firmadas por Osiel Cárdenas Guillén, el líder del cártel del Golfo, entonces preso en el penal de La Palma.

El 12 de agosto de 2006 fue detenido en San Juan, Texas, Alfredo Leal Guerra, quien fue subdirector operativo de Seguridad Pública municipal durante el gobierno de Cabeza de Vaca y quien era parte de su equipo de seguridad. Se le detuvo cuando transportaba 25 kilos de cocaína en su camioneta.

Su suegro, Manuel Gómez Reséndez, y su cuñado, Manuel Gómez García, han sido investigados por la Procuraduría General de la República por presunto robo de combustibles. Las cuentas de su madre, María de Lourdes, han sido investigadas en Estados Unidos, pues repentinamente tuvo depósitos por cuatro millones 210 mil dólares en el Lone Star Bank de McAllen Texas. Tenemos una copia de un depósito en el Inter National Bank de poco más de 16 millones de dólares, el 11 de febrero del 2013, también a nombre de su madre.

Puede ser una suma de coincidencias, pero ¿van a esperar a que todas esas “coincidencias” les estallen en campaña? Sobre advertencia no hay engaño. Mientras tanto, alejada de la dirigencia panista, crece la candidatura de Margarita Zavala.

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