EN SINTESIS

POR MARIO ALBERTO LONGORIA GOMEZ

“EL SHOW DEL COJO”

“Si tú crees que puedes, puedes. Si tú crees que no puedes, no puedes. Tanto si piensas una cosa como la otra, estas en lo cierto.” Henry Ford.

Agradecido con Dios, que me da la magnífica oportunidad de compartir con Usted amable lector estas líneas. Desde luego aprecio en lo que vale los comentarios durante la semana, respecto de cada una de las colaboraciones que se van publicando.

Por un lado, me han dicho, “qué bueno que últimamente has hablado un poco de ciertos datos de la conformación del municipio de Río Bravo”, sin embargo quienes han seguido con atención el tema, me hacen la observación en el sentido de que no todo es Río Bravo, que debo volver a los temas de “Interés general”.

Por supuesto que agradezco los comentarios, a reserva de continuar en otro momento a escribir respecto de los orígenes de Río Bravo, ahora pretendo compartir algunas pequeñas ideas que tienen que ver con nuestra forma de ser, con nuestra actitud ante la vida, con los nuevos desafíos tecnológicos, con la competitividad mundial, con el acercamiento de las herramientas de comunicación a más personas y que se traducen en formas de convivencia muy distintas a nuestros tiempos cuando nuestro crecimiento personal y desarrollo tenía que ver con estudiar, practicar algún deporte y llevar una vida familiar, como la que muchos recordamos.

Debo decirles que soy de las personas que ven poco la televisión, ahora que está de moda  ver videos de youtube, películas en netflix, o prime video, en fin hay muchas opciones de entretenimiento que han dejado por mucho, lejos de recordar la barra de televisión de nuestros tiempos de infancia, cuando no había incluso ni cable, donde la forma de divertirse viendo la televisión era entre otros un juego de soccer los sábados, películas en blanco y negro entre semana, del popular tintan, de Sara García, de Pedro Infante, del popular “Piporro”, y por supuesto las telenovelas de Verónica Castro y Ernesto Alonso por la noche, como no recordar el maleficio o bien Catalina Creel, entre otros productos de esa época. No olvidemos los domingos de “Chabelo”. Aclaro  no es sarcasmo ni “meme”.

Ahora con las nuevas herramientas tecnológicas y de comunicación, al alcance de un control y televisiones más inteligentes que nosotros mismos, podemos ver cuánto programa, película o documental se nos ocurra, todo es cuestión de ir “navegando”.

Resulta que ayer, sentado cómodamente en un sillón, en casa ya por la tarde noche, mi esposa empieza a ver un programa de comediantes  que se presentan en la ciudad de México. Después de ver al famoso Frank Escamilla, que por cierto es buenísimo contando chistes, se presentó un joven, que dentro de su “stalkshow”, explica que es de Chimalhuacán en el Estado de México, y refiere que para que quienes no saben dónde está eso, es algo así como ser los fresas de Netzahualcóyotl en Edomex. – Debe ser un chiste local.

El tema es que este personaje, se hace llamar el “show del cojo”, – vaya nombre que se auto asigna.-  Desde que entra al escenario, lo hace con un bastón en la mano y además camina efectivamente, arrastrando uno de sus pies. Una vez que desarrolla su programa, explica que tuvo un tumor en la rodilla (cáncer) cuando era joven, pero que los doctores le dijeron que de eso no se iba a morir, no obstante, las operaciones que le realizaron y el daño del tumor en su rodilla, lo dejaron ahora “cojo”, y batalla entonces para caminar.

Les comento, durante toda la presentación del “show del cojo” algo si como 20 minutos aproximadamente, fue carcajada tras carcajada, hasta el punto de salir lágrimas de tanta risa, y es que el personaje en comento de su propio problema de salud lo hace chistoso, lo enfrenta como una oportunidad de vida, aunque un poco diferente, y le saca provecho a todas sus limitaciones, como por ejemplo estacionarse en lugares preferentes cuando visita algún centro comercial, y así durante toda su presentación va, entre risa y sarcasmo haciendo énfasis y dando varios mensajes, que de primera intención no logramos entender.

Me quedo con la idea, de que así le toca vivir y así es feliz, que todo lo que pasa es por algo, que de nada sirve lamentarnos por hechos imposibles de evitar, que la vida es tan corta que en ocasiones tardamos para darnos cuenta que la misma se va volando.

Es increíble, como de un programa de comedia, me da la pauta para esta reflexión, y anoche ya tarde, me hacia la pregunta de que escribir en esta ocasión que no tuviera que ver con la política, con los partidos, con todo aquello de lo que hoy mucha gente está harta, o bien no hablar de la desaceleración económica. Estuve en la búsqueda de un tema, y de repente, como siempre me pasa, me vienen las ideas temprano, surge esta forma de escribir de manera de llevar un propósito o mensaje de vida.

Si me permite, amable lector, decirle, aprovechemos nuestro tiempo en lo que realmente importa, dediquemos el espacio y atención a quienes nos rodean, demos importancia a lo que la tiene, dejemos que las cosas fluyan. Y me salta la ida, de que ahora nos hemos convertidos en “sabelotodos” y todólogos, gracias al internet, ahora nada se queda sin investigar, basta traer un aparato inteligente y “googlear” alguna palabra o tema que nos cause duda, lo leemos o compartimos frente algún grupo o personas y ya pensamos que sabemos más. 

No hay nada más hermoso que la ingenuidad, el no saber y la sinceridad, y eso lo rescatamos conviviendo con los niños, que en su crecimiento, en su infancia y en su sinceridad van demostrando como deberíamos comportarnos los adultos. Nos leemos en la próxima, Dios mediante, mi correo es mariolongoria55@hotmail.com

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