EN SINTESIS

POR MARIO ALBERTO LONGORIA GOMEZ

DIA DEL ABOGADO

En México desde el año 1960 se le celebra a los Abogados el día doce de julio, como consecuencia de la petición que el periódico “Diario de México”, hiciere al entonces Presidente de la Republica Lic. Adolfo López Mateos

Encontramos información en el sentido de que, históricamente un 12 de julio, pero de 1533, se estableció en la Nueva España la primer catedra de Derecho, por ello la importancia de señalar esta fecha como el “día del abogado”

Del latín advocatus, Abogado, hace referencia aquellos profesionistas que defienden, en juicio por escrito o de palabra interés o causas.

De acuerdo con datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), en el 2016 en México había 342 mil abogados.

En nuestra etapa de Universitarios, presentamos ideas, respecto si la mejor forma de llamar a un profesional del derecho era como Abogado o como Licenciado en Derecho. Esta idea surgió en su momento dado que pudiera darse el caso de que cualquier ciudadano, sin necesidad de ser profesionista en esta rama pudiese “abogar”, por algo o por alguien.

Dicho de otra forma, encontramos en los diferentes diccionarios, que abogar es un verbo y su significado establece, simplemente realizar algo en favor de una persona, empresa, incluso por los derechos humanos, y no encontramos en las definiciones, que para abogar se requiere estar titulado.

En este orden de ideas, podemos inferir que lo correcto es llamar Licenciado en Derecho al profesional titulado y no simplemente Abogado. Ahora bien, desde el punto de vista académico, los estudios de postgrado, permiten ahora obtener Maestrías y Doctorados, lo cual, vienen a perfeccionar y consolidar los estudios de Licenciatura, lo cual hace cada vez mayor la idea de mencionar por su justo nombre al grado académico que cada persona posee.

Ahora bien, existen muchos profesionales de las leyes a los que les pudiese encantar que se les llame Abogados, lo cual es válido y además es una forma de referencia que tienen los ciudadanos respecto a los profesionales del derecho y además por si fuera poco es la forma en que se instituyo la celebración.

Aspecto importante para todo estudioso de esta hermosa profesión, es coincidir en algo se estudia Derecho y en ocasiones, desde Universitarios se comenta que se estudia leyes. Es imposible que en cualquier Universidad del País o del Mundo, alguien egrese conociendo todas las leyes. En mi opinión lo que se estudia es el Derecho y la aplicación de la ley y la justicia.

Sigo con la época de estudiante Universitario, allá por el año de 1989, en mi primer clase de Introducción al Estudio del Derecho, recuerdo en aquel entonces y me imagino que continua siendo el libro de texto de García Maynez, complicado para cualquier joven que inicia su carrera comprender tantas teorías. Como Olvidar además los libros de Derecho Civil de Rojina Villegas, los temas de Amparo, en donde nos tocaba leer al Maestro Burgoa Orihuela.

Texto obligado en Procesal Civil, Pallares, en Internacional Publico, Arellano García, en materia penal Pavón Vasconcelos de la teoría del delito, aquí hago una referencia a quien fuera nuestro maestro de derecho Penal I, en aquel entonces conocido Penalista en Nuevo León Lic. Marco Antonio Leija Moreno “el compañerito” que se le conocía así, porque a todos los estudiantes los llamaba de esa manera.

Es el caso de que Leija Moreno, en sus primeras clases de Derecho penal, nos comentaba infinidad de situaciones, que en la actualidad siguen vigentes. Entre otras, comentaba, que las cárceles están llenas de carne de cañón y el Maestro explicaba que, un ladrón de un jamón en el supermercado o un bote de shampoo, se encontraba recluido por años esperando una sentencia y dada su ignorancia y su falta de capacidad económica para contratar quien lo defendiera pasaba años esperando una sentencia.

Y terminaba su ejemplo diciendo, — que no caiga en la cárcel una joven señora y guapa—“porque sobra quien la defienda”.

Ahora ya me imagino que esto ha sido superado por la implementación del nuevo sistema de justicia penal acusatorio, donde la modalidad de las averiguaciones penales y lo juicios penales son públicos y preponderantemente orales a diferencia del sistema anterior en donde prevalecía lo escrito a las prácticas de oralidad.

Cabe aquí el comentario que el sistema jurídico mexicano, según en su momento estudiamos pertenece a la tradición romano germánica y de carácter escrito, diferente al sistema inglés o anglosajón que practican en los Estados Unidos que es el conocido common law, que es casuístico y de acuerdo a un sistema muy diferente al que practicamos en México.

Ahora, con este nuevo sistema penal, pareciera que estamos acercando nuestra cultura jurídica hacia esa tradición anglosajona, por lo que como estudiosos y profesionistas del derecho, tenemos, como dice el decálogo seguir estudiando y preparándonos, y en el caso particular, ahora la práctica jurídica es muy distinta a lo que en su momento pudimos aprender en el aula universitaria.

Seguimos felicitando a todos aquellos quienes ejercen esta noble profesión, Nos vemos en la próxima Dios mediante, mi corero es mariolongoria55@hotmail.com

¿Qué opinas?