EN EDAD DE DELINQUIR

La seguridad nos preocupa a todos, la población ve con tristeza que los esfuerzos nunca son suficientes para brindar la tranquilidad necesaria.

Día a día crecen de boca en boca las historias terribles de los sucesos cotidianos, lo que no se lee en los diarios y que poco a poco tampoco se ventila en las redes sociales, por desconfianza, sólo por eso.

La autocensura crece en la misma proporción en que llega la información lejana, terrible lo que sucede en Michoacán, suponiendo que allá también leen lo que sucede acá, lejos de su territorio y suponiendo que también se indignan.

Nos quejamos de la falta de información y cuando la hay, no la publicamos, no la comentamos y esperamos con paciencia a que la opinión pública comprenda que el miedo, no respeta profesiones.

Autoridades blindadas, ciudadanos desprovistos de lo elemental en materia de seguridad, rondines esporádicos y delincuentes comunes crecidos ante la posibilidad de adjudicarse ellos membrecías que no poseen.

Y si a esto le aunamos operadores que sucumben con singular facilidad al llamado de la «plata negra», esa que corrompe todo lo que encuentra a su paso.

Triste panorama para el ciudadano común.
!Se está tardando la federación! Ésta es una realidad y un reclamo cotidiano, hasta las sordos lo escuchan, aunque se tapen las orejas, hasta los ciegos lo ven, aunque cierren los ojos.

Las fuerzas federales se ven tan minimizadas como la selección de futbol mexicana, no es por falta de Director Técnico, sino por falta de entrega y pasión en el cumplimiento del deber.

Y las diferencias se hacen notables en las líneas divisorias de los estados, de Monterrey a Victoria, muchas patrullas federales hasta llegar a Tamaulipas, las mismas que vigilaban hasta la velocidad de los vehículos en el estado de Nuevo León, brillan por su ausencia al cruzar a Tamaulipas y de eso todos los usuarios de las carreteras son testigos.

El llamado ya es urgente, la PFP debe asumir su compromiso total en el territorio nacional, las carreteras federales son su responsabilidad.

Y si Fox y Calderón abandonaron nuestras carreteras y su vigilancia, Peña Nieto debe de enmendar el error aunque para ello tenga que escuchar a una mayoría de diputados y senadores de un partido diferente al suyo.

Claro siempre y cuando sea prioridad de los legisladores, la tranquilidad y seguridad de sus representados, pues a veces se percibe un dejo de olvido, muy parecido al miedo de la avestruz.

Rehuir el tema será tan pernicioso, como interpretar las estadísticas y las encuestas, sin tomar en cuenta el crecimiento de la población en EDAD DE DELINQUIR.

¿Qué opinas?