El “repunte” tamaulipeco

– 180 servidores públicos “en capilla”

1.- Hay muchas razones por las cuales en Tamaulipas se ha empezado a abatir el desempleo y a recomponer le economía; las cifras elocuentes del INEGI presentadas hace unos días en el Palacio de Gobierno nos lleva a referirnos a un renglón, dentro de los diferentes frentes de obras públicas impulsadas por los gobiernos federal y estatal, que se traduce en empleo por la contratación de mano de obra, pero también por la compra de materiales en la región.

Uno de esas líneas de inversión que están en marcha son las obras de rehabilitación de los Distritos de Riego de nuestro estado, importantísima decisión del gobernador Egidio Torre Cantú al empeñarse en gestionar y haber invertido con oportunidad en proyectos para presentarlos al entonces candidato a la presidencia, Enrique Peña Nieto y que hoy están aprobados por el Gobierno Federal.

La suma asustó a muchos en su momento, 5,227 MDP, pero la justificación de estos trabajos tuvieron más peso, se trata de recuperar volúmenes de agua que actualmente se pierden y que con estas obras el vital líquido podrá ser destinado no sólo al campo, que representan producción de alimento, sino para uso público urbano; significan preservar la inversión existente que da fuente de trabajo a más 33 mil 400 familias tamaulipecas.

Los distritos de riego incluidos en el proyecto ya en marcha son: el 050 Acuña Falcón, 026 Bajo Río San Juan, 025 Bajo Río Bravo, 086 Río Soto la Marina, 029-039 de Xicoténcatl, 002 en Mante y el 092 “las Ánimas” en el río Pánuco, con una superficie de riego global de 400 mil 554 hectáreas. En este año la inversión será de 1,375 millones de pesos y el ejercicio total se concluirá en el 2016, prácticamente será una obra concluida cuando esté terminando el gobierno de Torre Cantú.

Esta importante infraestructura que va a ser modernizada y rehabilitada representa la conservación de los distritos de riego citados que lo conforman 5,900 Km de canales, 6,200 km de drenes, 8,500 Km de caminos de operación y servicios, 12 plantas de bombeo y 33 mil 200 estructuras de operación. Como Usted ve, no es cualquier cosa.

Y como este hay muchos otros proyectos, los estamos viendo en Victoria con la ampliación del “8” y en unos meses más con la segunda línea del acueducto y acuaférico en esta capital. Todo esto da fundamento para pensar que iremos aún mejor y será mayor el crecimiento, al que consignaron ahora las evaluaciones del INEGI.

2.- Efectivamente las cifras aportadas por el INEGI durante la celebración de la sesión extraordinaria de ese organismo celebrada en Palacio de Gobierno y presidida por el titular a nivel nacional del Instituto, Eduardo Sojo y por el Gobernador Egidio Torre Cantú son alentadoras. Es un importante repunte en empleo, que se significa por los movimientos de exportación en nuestra entidad.

Lo menos que se estableció en ese informe, es que nuestro estado registra una de las cifras de ocupación más alta del país. La tasa de desempleo en enero era de un 7 % y la más reciente es de 5.6 %.

Si bien, es prácticamente imposible que de la noche a la mañana podamos recuperarlo todo y percibirlo de inmediato en cada hogar, en cada familia; sobre todo luego de la caída tan tremenda que hemos registrado, motivada principalmente por la inseguridad.

Tenemos claro, que se está empezando a escribir la nueva historia del desarrollo de Tamaulipas y que los gobiernos estatal y federal van juntos, alineando políticas públicas y proyectos, para aterrizarlos en las células geopolíticas que constituyen los municipios.

Estos esfuerzos han contado con el participación de los empresarios, trabajadores y ciudadanos que hacen sinergia con los gobiernos locales en un solo propósito buscar el bienestar de todos, mejorar el espacio común que los une y sumar fuerzas en un sólo proyecto que se llama Tamaulipas.

3.- Cambiando totalmente de tema, le comento que de 3 mil 600 servidores públicos existentes en el Gobierno de Tamaulipas, 180 no han cumplido con la presentación de su declaración de bienes actualizada, que corresponde al 2013 y cuyo plazo venció el día último de febrero pasado. Como siempre, se hizo una ampliación del plazo a una y luego dos semanas, pero ahora la Contraloría tendrá que aplicar sanciones porque además recibieron notificaciones específicas.

Cierto que los negligentes eran 250 y respondieron 70 durante la ampliación del periodo, como quiera la Contralora Gilda Cavazos habrá de aplicar alguna amonestación o sanción, de acuerdo a lo que indique la norma y tendrán que cumplir en forma, aunque no en tiempo, el ordenamiento.

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