A toda madre…

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Mañana es 10 de Mayo, Día de las Madres, se festeja al ser qué cargo en su vientre ilusión, sin importar el dolor y cansancio da su vida para dar vida.

Es un día especial, sublime, pero la verdad es que en México no se requiere fecha en el calendario para festejar a toda Madre.

En México la palara MADRE es especial no solo porque refiere al ser que nos dio la vida sino por todo lo que encierra y, además, la manejamos de diferentes maneras de acuerdo a las circunstancias.

El mexicano no necesita que sea 10 de mayo para recordar a las MADRE, la palabra es hasta parte del folclor, por una u otra razón no hay día en que no se mencione la palabra MADRE con todas las aplicaciones, lo grave es cuando se menciona en forma despectiva, ahí es donde comienzan los problemas porque es el peor insulto que se pueda recibir.

La verdad es que a ningún mexicano, por más moderno que parezca, le gusta que le recuerden a su MADRE de manera ofensiva, la mayoría de los hombres de nuestro país tiene a la mujer que les trajo al mundo como la más pura e intocable, no se le puede tocar ni con el pétalo de una rosa menos con una palabra mal intencionada.

El recordatorio de la madre puede tener uno y mil significados, todo depende de la intención y del énfasis que se le dé a la palabra MADRE igual puede ser un piropo, un alago, una bendición, que hasta una sentencia de muerte.

Los mexicanos festejamos mañana El Día de las MADRES, un motivo para demostrar amor, lo triste es que la mercadotecnia gana terreno al sentimiento, los comerciantes hacen su agosto en mayo, las florerías, restaurantes, pastelerías y joyerías son los establecimientos más favorecidos con la fecha.

La pregunta es, ¿solo el 10 de mayo se es MADRE?, por eso le recuerdo que no se tiene que esperar una fecha para demostrarle amor a la mujer que los 365 días empeña su vida por sus hijos, lo ideal es que a cada momento se le respete y venere.

Más lamentable es que en muchas ocasiones durante todo el año no se acuerdan, o valoran, el amor de una MADRE y el 10 de mayo se quieren reivindicar al regalarle artículos para el hogar o de limpieza, como recordándole que es ama de casa, casi nadie se detienen a pensar que una MAMÁ no sale a la calle con una estufa, no se cuelga al cuello una plancha o lleva de bolso un recogedor o una licuadora, tampoco se quiere decir que se prefieran alhajas o cosas costosas porque para toda MADRE la compañía, comprensión, abrazos y besos de los hijos son los mejores regalos, son las joyas más valiosas que una madre siempre quiere tener.

El caso es que mañana es el Día de la MADRE no solo se debe festejar a las que tuvieron la dicha y bendición de dar vida, también hay mujeres que no vieron florecer su vientre pero que son más MADRES que muchas, la MADRES tías, o aquellas que eligieron al hijo al que entregan su existencia, al que le dedican sus desvelos y con amor lo educan, que como leonas lo defienden con uñas y dientes, ríen con su risa, lloran su llanto, celebran sus triunfos y le piden a DIOS vida para guiar sus pasos por el camino del bien.

Claro que también hay MADRES que no merecen ese título, que viven solo para ellas o son capaces de sacrificar el amor de un hijo a cambio de fama, fortuna o hasta por un mal amor, esas mujeres seguramente tampoco tuvieron MADRE que festejar este día.
Ser MADRE es una bendición acompañada de sacrificios, es la responsabilidad que llena de alegría y satisfacción, la mirada interrogante, la sonrisa pura y cristalina armonizan la vida de toda buena MAMÁ.

La caricia tierna y llena de amor de un hijo es el más grande tesoro de una MADRE porque el amor a los hijos es lo que da fuerzas para afrontar cualquier problema, es lo que impulsa a seguir adelante, proyectar, construir, perseguir los sueños y hacerlos realidad.

Aunque para una MADRE no se necesita una fecha especial para festejar esa dicha porque es fiesta diaria el escuchar el llamado amoroso de un hijo y a cada momento se agradece a DIOS esa bendición.
Desde hoy inician los festejos, así es que desde ya va nuestra felicitación a toda Madre.

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