NUEVOS CONSEJEROS DEL IETAM.

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Finalmente el Congreso del estado eligió y reeligió por unanimidad, a Nohemí Argüello Sosa, Raúl Robles Caballero, Gabriela Eugenia Braña Cano, y Jorge Luis Navarro Cantú, como consejeros del Instituto Electoral de Tamaulipas (IETAM), para el periodo del 16 de marzo de 2012 al 15 de marzo de 2015.

La ciudadanización del IETAM en teoría constituye una garantía para que el Consejo General adopte decisiones con autonomía e independencia, representando además la vía natural para acercarse en forma permanente a la sociedad tamaulipeca en su conjunto.

En un plano ideal, la designación de los consejeros electorales, deberían ser aquellos candidatos en donde se privilegie, el perfil profesional,  la calidad moral e intelectual, el conocimiento demostrado, los méritos y trayectorias, sin tomar en cuenta las cuotas partidistas ni los vetos políticos.

Tengamos presente que en el actual procedimiento fueron los partidos políticos representados en el Congreso los que revisaron, “evaluaron” y tomaron la decisión de la designación de los cuatro nuevos consejeros del IETAM, que mas allá de sus prendas académicas y “experiencia electoral”, pasaron la prueba fundamental final de ser los que resultaron más afines al establishment.

De  ahí que la actuación de la Comisión Plural que presidio  Antonio Martínez Torres y Beatriz Collado Lara, Manglio Murillo y demás especímenes, solo fue un montaje(al estilo de García Luna) con caricatura democrática, para la legitimar el proceso eleccionario y a los previamente pridestinados.

La opacidad camuflada con que se llevo el procedimiento, plantea un hipotético escenario en el sentido si se celebrará un debate sobre la materia electoral y funcionamiento del IETAM, entre los nuevos consejeros y aspirantes desechados, los primeros no saldrían bien librados, pese a los blasones académicos y “experiencia” de los recién designados.

Una verdad de a kilo es que son los partidos políticos de acuerdo a su peso específico y a través de sus bancadas parlamentarias los que operan la designación o reelección de los consejeros del IETAM, que resulten más afines, a su programas de acción y declaración de principios.

 

Lo realizan porque la ley electoral tiene la trampa y la solución, tienen la facultad de hacerlo, porque el procedimiento de elección así lo establece y porque de acuerdo a los precedentes así lo indican, por lo que en este proceso también así aconteció.

 

De ahí que ya no tiene sentido simular un procedimiento con apariencia democrático de convocatoria abierta, que solo tiene como propósito la legitimación del proceso eleccionario y de paso a los palomeados, al no existir una metodología eficaz que comprenda exámenes sicométricos y de conocimientos  por exámenes de oposición, se fingió evaluar con una metodología deficiente a los 40 aspirantes que de buena fe respondieron al llamado de  la convocatoria.

Por lo que sería más honesto, más transparente  y generaría más confianza, que en lo futuro los diputados a través de la Comisión Plural y del propio Pleno del congreso ya no pretendan tomarle el pelo a nadie, con el actual procedimiento.

En esa tesitura habría que reformar a la ley electoral, para convocar a aquellos ciudadanos y seleccionar a los que les resulten más cercanos, identificados, confiables, tanto por su experiencia y su capacidad probada, como por la suma del respaldo de apoyos partidarios.

 

Por tanto es mejor que sea de frente y sin juego de palabras como ahora se realiza, donde los coordinadores de las bancadas sean más eficaces en su desempeño, persuadiendo a sus fracciones parlamentarias y a la sociedad de las bondades técnicas, jurídicas y políticas de sus propuestas, así como de las virtudes, preparación y capacidad de sus aspirantes a consejeros.

Ahora bien la real politik nos indica que ningún partido político va a ganar o perder una elección estatal, distrital o municipal, solo por el hecho de tener consejeros electorales apartidistas, afines o no con su ideología o praxis partidista, en el seno del órgano de decisión como es el Consejo General del IETAM.

Lo anterior en razón de que las rutinas institucionales, la vigilancia de los propios partidos políticos, la visibilidad pública que tienen las resoluciones del IETAM, el escrutinio que se ejerce desde la sociedad y medios de comunicación, impedirían la manipulación descarada de los resultados.

 Ahora bien en el supuesto de no ser esto posible, contra las resoluciones definitivas del IETAM, proceden los juicios de nulidad ante los órganos jurisdiccionales estatal y federal (TEPJT y el TEPJF).

En definitiva la elección y reelección de los cuatro nuevos consejeros electorales, por parte del Congreso del Estado, estuvo tan bien planchada que fue aprobada por unanimidad por los diputados, sin necesidad de que el PRI tuviese que recurrir a la mayoría calificada.

lucarrso@hotmail.com

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