Nadie sabe lo que tiene hasta que lo pierde…

0
67

VIDA DIARIA
ROSA ELENA GONZALEZ

Nadie sabe lo que tiene hasta que lo ve perdido, reza el viejo refrán, y si, así es, por lo general no valoramos lo que tenemos hasta que lo perdemos, cuando algo que es parte de nuestra vida no está es entonces que nos damos cuenta cuanta falta nos hace.
Lo peor es que en muchas ocasiones no hay manera ni dinero que recupere lo perdido, sucede con el tiempo, la salud, las buenas amistades y hasta la vida misma.

Igual sucede con el agua, cuando la tenemos al alcance de la mano no le damos su justa valía, pero cuando escasea a gritos pedimos su compañía.

El agua, cuando la tenemos no la cuidamos, algunas veces consientes, otras inconscientes la desperdiciamos, al caño la mandamos sin darnos cuenta que chorro a chorro, gota a gota el agua se agota.

En temporada de estiaje, el vital líquido escasea en todas partes, la falta de agua no es exclusiva de una ciudad razón por la que todos los ciudadanos debemos hacer conciencia y utilizarla responsablemente, porque lo que unos desperdician otros la necesitan.

Dice una canción que el agua y su trasparencia va permitiendo la vida, que no desafiemos a la naturaleza, y es verdad, sin agua simplemente no hay vida y por eso debemos hacer conciencia en cuidarla.

Fomentar una buena cultura del uso, cuidado y rentabilidad del agua es básico, comenzando desde el hogar, las escuelas e instituciones gubernamentales, los adultos debemos hacer conciencia y educar a las nuevas generaciones sobre el cuidado del vital líquido para que el día de mañana no sufran por no tenerle.

Dirán muchos ¿Cómo decirle a un niño que cuide el agua si en el hogar no ve buenos ejemplos y en las escuelas constantemente la desperdician? Sencillo, comprometiéndonos padres e instituciones al fomentando de la cultura del agua, la verdad no es tan difícil, solo es cuestión de voluntad.

Cierto es que el ejemplo comienza en casa pero también es verdad que en las instituciones educativas se debe educar e implementar acciones para que los niños aprender a cuidar, amar y respetar el agua conscientes de que es fuente de vida.

No es rezo, es la necesidad de que la gente se dé cuenta que el agua debe protegerse como el más grande tesoro, que la valoremos cuando la tenemos para que no la lloremos cuando la perdemos.

Cuidar el agua es compromiso de todos, es por eso que se aplaude que en las instituciones educativas en la capital tamaulipeca, aunado a la implementación de la cultura y buen uso del agua, también colaboraron con el programa, llaves cerradas, implementado por la COMAPA Victoria con el objetivo de que no se desperdicie ni una gota del vital líquido en periodo vacacional.

La acción de cerrar las llaves de paso en periodo vacacional en todos los planteles educativos es buena, así no se desperdiciara el agua y las instituciones educativas no corren el riesgo que una fuga o una llave mal cerrada les dé un triste regreso a clases, como ya ha sucedido.

Aunque parece una acción sencilla y de poca importancia, créame que no lo es, son muchos los litros de agua que se desperdician en los periodos vacacionales, quizá no por gusto, sí por descuido.

Fueron 560 instituciones educativas las que colaboraron con el organismo operador de agua, que le entraron al programa de la COMAPA Victoria, con esa acción se busca generar un ahorro del vital líquido durante la temporada vacacional y de estiaje.

Las instituciones educativas y el organismo operador del agua hacen lo suyo. ¿Tú que estás haciendo para cuidarla? Aguas con el agua.

Compartir
Artículo anteriorCalificación…
Artículo siguientePor tierra vikinga
¿Qué opinas?