LAS GRANADAS QUE VOTAN

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A unos cuantos días de que empiecen las campañas el panorama se enrarece, se llena de humo blanco y de humo negro, dependiendo de qué es lo que consume el fuego.

¿Quién puede y quién tiene los elementos necesarios para poder callar todas las voces? ¿Para poder limitar el flujo de la información? ¿Para poder cerrar los accesos a los profesionales de la imagen?

Son preguntas que pocos se hacen, porque el miedo se convierte en terror al escuchar los relatos de las esquirlas incrustadas en las piernas de los inocentes transeúntes o empleados del “Target” mediático.

Ahora se entiende por qué por años escondieron del lenguaje popular en nuestro país la palabra terrorismo.

Lo malo de depositar la confianza en extranjeros para el trabajo sucio es que ellos no aman la Patria.

Hoy gracias a Josefina ya tenemos dibujado al diablo en nuestras mentes, se llama Genaro, pero además en su esfuerzo mediático se deslinda del Jefe Supremo y si algo se descubre en el futuro, la nación se lo deberá a ella, la primera Presidenta de México por decisión de los yanquis.

Se acabó como por arte de magia el debate sobre la francesa Florence, no por voluntad legal, sino por necesidades de Estado, ya que los montajes filmados siguen a la orden del día.

Aquí en Matamoros se aventaron el más reciente, cuando el 7 de marzo acudieron más de 10 camionetas con AFIS hasta un domicilio del fraccionamiento Río para montar lo necesario para futuras versiones de rumores de cateos.

Se los transmito como me lo platicó la empleada doméstica que lo vio: “Hay señor, llegaron como diez camionetas con muchos policías que parecía que iban a la guerra, se estacionaron ahí enfrente de esa casa, luego se bajaron todos y unos tomaban fotos de aquí pa’ allá y de allá pa’ acá, yo me quedé helada con la escoba en la mano, pero parece que ni me vieron”.

Y la pregunta obligada: ¿y después se metieron a la casa esa? Y la respuesta inmediata: “No`mbre ni siquiera tocaron. ¡Nomás se tomaron las fotos y se fueron!”.

Una pregunta más: ¿Usted sabe quién vive ahí? Y la respuesta sin emoción: “Dicen que un ex gobernador, pero yo nunca lo he visto”.

Hasta aquí el relato, la obligación de un periodista es investigar, usted saque sus conclusiones, vea, analice la situación y escuche las propuestas que se le comenzarán a dar a conocer a partir del viernes en el que se levanta la veda electoral.

Vaya a votar, si no lo convence ningún partido, cruce la boleta completa, pero no la deje en blanco ni se abstenga de ir, porque otros, con otros fines, la van a utilizar.

En nuestras manos tenemos el futuro de México y el futuro es el que nosotros decidamos, no importa cuál sea su preferencia partidista, lo importante es acudir al llamado de la Patria, aunque haya otros que piensen que existen, LAS GRANADAS QUE VOTAN.

¿Qué opinas?