LA VEDA ELECTORAL

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 Sorpresas te da la vida, como cantara Rubén Blades, como la que acaba de proporcionar la reforma electoral de 2007, donde aparece el nuevo concepto “periodo de intercampañas” que revela  un absurdo y una la falta de previsión de los “brillantes” diputados que concluyeron en 2009 y de los actuales Senadores.

En teoría las  intercampañas son el espacio diseñado por los legisladores para  resolver las discrepancias surgidos en los partidos políticos y coaliciones con motivo de la selección de sus candidatas y candidatos, para que al inicio de las campañas, todos los contendientes tengan las mismas condiciones de equidad.

Un periodo que comprende más de un mes, que comenzó el día 16 de febrero para concluir el 29 de marzo, mismo que será de silencio para los candidatos a cualquier puesto de elección popular, muy especialmente en relación a sus ambiciones políticas y a sus plataformas electorales de campaña.

En los hechos el concepto de intercampañas no existe en el texto del Código Federal de Instituciones y Procesos Electorales, ya que sólo son mencionadas en el Reglamento de Acceso a Radio y Televisión. Constituyen simplemente el periodo comprendido entre el fin de las precampañas y el inicio de las campañas propiamente dichas.

Se trata de una especie de veda electoral, un vacío en el que no hay ni precampañas ni campañas y en el que por supuesto ningún candidato podrá participar en un debate u organizar mítines electorales, lo que prácticamente suspende la posibilidad de divulgar su oferta política durante este periodo.

De igual modo, los candidatos tampoco podrán dar entrevistas que contengan planteamientos electorales o que llamen explícitamente al voto. En el mismo tenor, se suspenden los spots particulares de los candidatos y los partidos sólo podrán contar con tiempos para propaganda general.

En suma un espacio de tiempo destinado a que las instancias electorales resuelvan las impugnaciones generadas dentro del tiempo de precampaña. Se busca que a partir del 30 de marzo que inician las campañas oficialmente, no existan ninguna problemática ni procesos jurídicos que resolver.

Aquí surge la pregunta obligada ¿A quién afecta este periodo de “veda”?

 La lógica política parece indicar que  a Josefina Vázquez Mota, quien había sido recientemente designada y que ha experimentado un crecimiento de su candidatura en los últimos meses.

También afectara a Andrés Manuel López Obrador, quien por ser precandidato único legalmente no tuvo exposición en los medios electrónicos, además tendrá que evaluar el éxito o fracaso su “república amorosa” y la redefinición de estrategias para  revertir la tendencia de votos.

¿A quién beneficia periodo de intercampaña?

A Enrique Peña Nieto, porque es un periodo donde ya de por si tiene mucha ventaja en las preferencias electorales, en la que tendrá oportunidad de  mejorar y ajustar la estructura y redefinir la estrategia discursiva ante los previsibles ataques a su persona.

En esas circunstancias la intercampaña es un reto para los candidatos, para demostrar de cara a los electores su capacidad para aparecer en los medios de comunicación y difundir mensajes políticos sin ser sancionados por la autoridad electoral.

Siguiendo el mismo orden de ideas tengamos presente que la reforma del 2007, no tuvo como objetivo el mejorar la funcionalidad del IFE, sino la de compensar en parte la derrota presidencial del PRD en el 2006, llegando al grado elevar a rango constitucional criterios puramente procedimentales de organización de elecciones que debieran haberse establecido en las leyes reglamentarias.

El efecto que tendrá el actual caos en el sistema electoral es la próxima aniquilación del IFE por los partidos políticos, quienes le endosaran la tarea del próximo gobierno para rediseñar la estructura fundamental del sistema democrático basado en el fracaso del instituto derivado de una falla legislativa.

En definitiva la intercampaña no es un periodo para la competencia electoral sino que pone fin a un periodo de preparación interna de los partidos y abre un espacio para que se resuelvan posibles diferencias sobre la selección de los candidatos. Al finalizar la intercampaña, todos los candidatos deben quedar jurídicamente firmes e iniciar la búsqueda del voto popular en las mismas condiciones

lucarrso@hotmail.com

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