Cárceles: Problema Mundial

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Las cárceles son un problema serio, no sólo en México, sino en todo el mundo. Según el Centro Internacional para Estudios de Prisiones, la población reclusa mundial, se sitúa en alrededor de casi 23 millones de personas. Quienes se encuentran internados en estos centros de reclusión, están ahí por haber faltado a la sociedad, han violentado la Ley en perjuicio de otros ciudadanos y deben de pagar el castigo que la propia sociedad les impone.

Y es que el dato de los reclusos en México es más que revelador: en 2015, en las cárceles mexicanas, había internados más de un cuarto de millón de personas con lo cual México es el sexto país en el mundo en cuanto a número de población penitenciaria, de los cuales 95 por ciento son hombres y cinco por ciento mujeres. Sí, así como Usted lo lee. Más de doscientos cincuenta mil personas se encuentran presas en las cárceles de nuestro país.

En México, el 65 por ciento de las cárceles padecen autogobierno, están sobrepobladas y no existe una política penitenciaria adecuada para enfrentar la problemática que las define. Así lo afirmó en 2015 Elena Azaola Garrido, profesora investigadora del Centro de Investigaciones y Estudios Superiores en Antropología Social, que pertenece al Sistema de Centros Públicos de Investigación del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología, CONACYT.

Así lo señaló la Comisión Nacional de los Derechos Humanos, entidad gubernamental que en ese año revisó 130 prisiones estatales, 21 centros federales de máxima seguridad y tres prisiones militares y localizó problemas similares en todos los penales. En el caso de los centros estatales, el estudio indica que 95 de los 130 carecen de personal de custodia suficiente y hay sobrepoblación en 71 de ellos, el mismo número en el que se detectan unas condiciones de autogobierno de los presos.

Además, datos de la propia CNDH indican que del total de los 130 centros penitenciarios estatales, en 104 se detectaron que personas procesadas –aquellas que aún no han sido condenados- y presos ya condenados conviven en las mismas habitaciones y espacios comunes. En 92 casos, se observó falta de actividades laborales y de capacitación para el trabajo; en 95 hay falta de personal de seguridad y custodia; y en 86 falta de prevención y atención de incidentes violentos como riñas, lesiones, fugas, homicidios y motines.

En 84 centros visitados no se cuenta con algún programa para la prevención de adicciones y de desintoxicación voluntaria y que en 81 prevalecen malas condiciones de higiene en dormitorios, cocina y comedor. En 75 centros es una constante la falta de manuales de procedimiento para ingreso, traslado de internos en caso de motín, uso de la fuerza, visita íntima, así como una deficiente difusión de la normatividad.

En 65 prisiones estatales el grave problema es la sobrepoblación penitenciaria, la corrupción, el autogobierno y la falta de oportunidades para la mayoría de los internos de servicios y de actividades educativas, laborales y deportivas. Además, en 71 centros existe hacinamiento. Hasta 30 reos comparten una celda diseñada sólo para cuatro personas.

Además, en 73 centros se detectaron áreas de privilegios, así como presencia de objetos, sustancias prohibidas e internos que ejercen control mediante la violencia sobre el resto de la población. En al menos 71 cárceles los presos asumen las labores propias de la autoridad. Es decir, son los mismos presos quienes brindan ‘seguridad’ a otros reos y ‘gobiernan’ la prisión.

Otra situación grave que expone la CNDH, hace referencia a las riñas en los penales. De los 2 mil 110 incidentes registrados en 2015, mil 142 en cárceles estatales y 968 en cárceles federales, el acontecimiento violento con mayor número de incidencia corresponde a las riñas con un total de mil 382, 808 de ellas en cárceles estatales y 574 en centros federales.

Le siguen los desórdenes con 280, 205 en prisiones estatales; los homicidios con 54, 52 en centros estatales; los abusos con 55, 48 en cárceles estatales; los suicidios con 23, todos en prisiones estatales, y los motines con 6, también todos en cárceles estatales.

Por estados, Sonora destaca como el estado donde se producen más riñas al interior de sus penales, con un total de 220 casos. Le siguen el Estado de México con 87, Chihuahua con 75, Nuevo León con 74 y Michoacán con 51. Asimismo, Sonora también es el estado con mayor número de incidentes violentos en sus cárceles, con 359 casos, cifra muy superior a la del segundo clasificado, el Estado de México con 99 casos.

En este marco de referencia, tiene que ver el entorno de los centros de reclusión, los autogobiernos, la sobrepoblación penitenciaria y la mezcla de sentenciados y no sentenciados y de reos del fuero común y reos del fuero federal. Estas variables representan una mezcla explosiva. Así lo viven todos los penales del país, y en este escenario, los de Tamaulipas no son la excepción.

Adicional, a los penales de Tamaulipas, durante los últimos años, no se les dio la más mínima atención, lo que incrementó los problemas que de por si viven los mal llamados Centros de Readaptación Social o Centros de Ejecución de Sanciones en nuestro estado.

Por lo pronto, se empieza a observar que las autoridades estatales están dando pasos en la ruta correcta para buscarle solución al tema de los penales: cincuenta internos del fuero federal fueron trasladados este viernes del Centro de Ejecución de Sanciones de Ciudad Victoria a la Ciudad de México, como parte de un acuerdo entre los gobiernos Federal y Estatal, para buscar mantener el orden dentro de los Centros Penitenciarios de Tamaulipas. El operativo inició a las 03:00 horas de este 16 de junio.

Los internos federales que se encuentren en los penales de Tamaulipas, serán reubicados en los Centros Federales de Readaptación Social, como debe de ser, y con base en el acuerdo al Convenio para Reclusión de Procesados y Sentenciados del Fuero Federal e Internos del Fuero Común. Para llevar a cabo este operativo de manera exitosa, se coordinaron la Policía Estatal, la Policía Federal, la Secretaría de la Defensa Nacional y la Secretaría de Gobernación. Y reitero, los problemas en los penales en Tamaulipas no son los únicos, ni los más graves, pero están siendo atendidos por las autoridades de Tamaulipas.

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