AL VUELO-Reconocimiento

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Por Pegaso
Andaba yo volando allá, por el rumbo del boulevard Morelos, cuando me acordé que mi amigo Benito Reyes me había invitado para estar presente en el comité municipal del PRI porque me darían un reconocimiento por ser promotor de ajedrez.

Aterricé en el edificio del partido y me encontré con la grata sorpresa de ver a decenas de pequeñines con su tablerito en la mano, anotados ya para participar en un torneo que organizó ese partido el sábado pasado.

Debo reconocer esta iniciativa del PRI por difundir el juego ciencia entre los jóvenes escolapios, apuntalada por mi pariente “el Penco” Omar Elizondo García, pero también por el profesor Rafael Acuña Estrada, presidente de la Fundación Colosio y los chavos del ICADEP, que también le echaron ganas.

Ahí, en el interior del edificio, estaban las dos bellas hijas de mi amigo Beno Reyes, Fanny y Arlen, organizando el torneo que inició desde muy temprano, a las 8:00 de la madrugada.

Entre los jugadores estaba la jovencita Ana Karen Cedillo, ranqueada número uno nacional entre las mujeres menores de doce años, quien no quiso inscribirse en el grupo de primaria y secundaria, sino que pidió que la incluyeran entre los de prepa y universidad y, ¿qué creen? ¡Ganó el torneo!

Fui llamado al frente donde se entregó a Ana Karen un reconocimiento por su destacada participación en torneos nacionales e internacionales, y a mí, Pegaso, por ser promotor del ajedrez a nivel local.

Ahí, el profe Acuña hizo énfasis en la inmodestia de mi modestia y me entregó también un sendo reconocimiento, al cual le faltaban las firmas del presidente y la secretaria del partido, pero de todas maneras quedó formalmente de entregármelo a la brevedad posible.

Tuve que echarme un discursazo para felicitar a la chaviza por su interés en practicar éste bello juego y al partido por etar interesado en organizar este tipo de eventos que de verdad, de verdad, abonan para una sociedad mejor.

Les comenté que ya pronto estarán listas las nuevas instalaciones en la Unidad Deportiva donde habrá una sala exclusivamente para la práctica del ajedrez, lo que pondrá a Reynosa nuevamente en el escenario estatal de esta disciplina y servirá para acrecentar el semillero de campeones que ya tenemos en puerta.

Va pues, mi reconocimiento al PRI y a sus dirigentes por ésta fabulosa iniciativa.

Momentos despues, me aborda el profe Raúl Zárate:
-Ven, Pegaso, vamos a jugar una partida.
-¿Deveras?¿Es usted bueno? Porque yo soy más bien algo maleta para jugar….

Empezó la partida. Yo, con intención didáctica, empecé por cambiar un alfil y un peón por un caballo y una columna abierta.

Apenas le había clavado su alfil con la torre, cuando la amable Fanny nos informó que tendríamos que posponer la partida porque iniciaría la tercera ronda del torneo.

-Ni hablar,-me dijo el profe Zárate. Tenemos que jugar la partida después.
-Claro. Déjeme tomar una foto para continuarla luego.

En ese momento sonó el teléfono. Era mi pegasita que me hablaba para que pasara por ella.
-Ni modo, profe, me tengo que ir, me está hablando la reina… Y aquí sí que no puedo enrocarme.

Nos despedimos con una sonrisa de oreja a oreja, y yo emprendí nuevamente el vuelo, pensando en la gratificante experiencia que acababa de tener.

Y aquí está el refrán estilo Pegaso: “Resulta que en su totalidad nos semejamos a las piezas de ajedrez cuyo valor es un punto, ubicadas en el principio de la partida en la segunda fila, mismas que pueden coronarse y convertirse en otra pieza de mayor valor, cuya labor principal es servir para la consecución de un objetivo”. (A final de cuentas, todos somos peones de brega).

¿Qué opinas?