AL VUELO-Pachangón

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Por Pegaso

Andaba yo volando allá, por el rumbo del boulevard Morelos, porque con tiempo me hicieron llegar la invitación a la posada que organizó el diputado local Rigoberto Garza Faz, Riguín, para los amigos, en la arena JUBA, donde se practica el deporte de los costalazos.

Y como siempre, llegué temprano para analizar y desmenuzar los pormenores del evento.
Había ya varias decenas de personas de las colonias populares sentadas en sus respectivas mesas, con su boletito rojo canjeable por un tamal veracruzano y su chesco, todas ellas esperando el inicio de la música y la rifa de regalos.

Lo que me llamó la atención en un principio fue un carteló que estaba colgado a un lado del escenario donde se vehía la figura de Marco Antonio Bernal.

Digo que me extrañó porque Riguín siempre había mostrado cercanía con el líder del Congreso del Estado, Ramiro Ramos Salinas, que al igual que Bernal, busca también la candidatura para gobernador de Tamaulipas.

Una hora y media después, cuando empezaron a llegar las huestes de Oscar Luebbert nos cayó el veinte: Marco Antonio Bernal sería invitado en este evento, como efectivamente ocurrió.

Pero bueno, el ambiente empezó a ponerse guapachoso con la interpretación del casi desconocido grupo La Demanda, y más cuando entró al escenario el grupazo JLB y Cía, el cual interpretó sus clásicos inmortales: La Parabólica, La Cadenita, El Negro José y muchos otros éxitos.

Ahí se armó el bailongo cuando las parejas empezaron a pasar a la pista, inspirados por la voz profunda del vocalista, al ritmo de: “A tí te comparo, con una antena parabólica, con una antena parabolica, bólica, bólica, bolicaaaaa…”

Un sujeto se movía de un lado a otro con arte magistral, mientras su dama intentaba seguirle el paso sin lograrlo… “El negro Sebastián le pega a su mujer, el negro Sebastián le pega a su mujer…”, daba vueltas acá y acullá como trompo chillador mientras todos seguíamos sus alegres evoluciones.

Total, como a las cinco y media llegó Riguín acompañado de Marco Antonio Bernal.

Dialogando con un líder obrero muy apreciado que estaba a mi lado, analizábamos las posibilidades reales de Rigo para llegar a la candidatura del PRI a la presidencia municipal de Reynosa.

Entre los pros está, por supuesto, su juventud y la experiencia política que ha podido acumular en las últimas dos décadas, desde que su padre, don Rigoberto Garza Cantú fue alcalde, hasta los 18 días que estuvo al frente del Despacho de la Presidencia Municipal, en el aciago trienio de Gerardo Higareda.
Además de que está en la edad perfecta para ocupar la primera silla del municipio.

De Marco Antonio Bernal, me comentaba el líder obrero, basta decir que en su visita a Tamaulipas Manlio Fabio Beltrones dijo que el candidato será el que menos antecedentes negros tenga, así que si buscan a un candidato con la cola chica, ¡ahí está Bernal!

Pero bueno, sólo era una plática.

Por cierto, el tema de las diputaciones locales deberá definirse por el principio de igualdad de géneros, así que lo más probable es que en Reynosa se nombren dos candidatas y dos candidatos a diputados locales.

De la candidatura que tradicionalmente ha tenido el sector obrero, hay tres personajes muy ligados a la dirigencia cetemista, que son: Juan Salvador Portillo, Sanjuanita Aguiñaga Rangel y Norma Delia González Salinas, aunque últimamente emerge con fuerza el liderazgo de otra mujer trabajadora, Gloria Cleotilde Santos Santes, quien podría ser tomada en cuenta por el gran respaldo que ha logrado al interior de su sindicato.

Me retiré de la posada de Riguín pensando en que se viene el impass navideño, un período de reflexión no sólo espiritual, sino políticia y de estrategias.

A mediados de enero o posiblemente un poquito después, saldrá humo blanco de los partidos políticos principales y ahí sabremos cómo transcurrirá la contienda electoral.

Aquí tenemos el refrán estilo Pegaso: “En este momento, baya verdosa del arbusto capsicum tienes la obligación de proporcionar tu esencia a la infusión”. (‘Ora es cuando, chile verde, le has de dar sabor al caldo).

¿Qué opinas?